Foto: Andrea Puentes - Presidencia
Con un mensaje claro de resistencia pacífica y unidad regional, el presidente Gustavo Petro cerró filas con los pueblos del Caribe desde la isla de San Andrés. En la II Cumbre de los Pueblos del Caribe Occidental, el Mandatario lanzó una potente convocatoria: "Cuando los pueblos se juntan no hay misil que aguante".
En un discurso cargado de simbolismo, Petro criticó el "silencio" de algunos gobiernos latinoamericanos frente a las amenazas en la región y propuso superar la diplomacia tradicional por una "diplomacia de los pueblos". Alertó sobre lo que considera una invasión encubierta en el Caribe, comparando incluso los misiles que allí operan con los usados en el conflicto de Gaza.
"El mismo que tira los misiles... ahora les dicen a los caribeños narcoterroristas", afirmó, sugiriendo que se trata de un mecanismo de poder y control, más que de una lucha contra el narcotráfico. Como ejemplo de resistencia pacífica, destacó la valentía de las colombianas Luna Valentina Barreto y Manuela Bedoya, quienes integraron la flotilla humanitaria a Gaza.
Inspirado en ello, el Presidente lanzó una pregunta retórica y provocadora: "¿No es hora de una flotilla en el Caribe?", proponiendo que la humanidad se pronuncie masivamente para defender la soberanía y la paz de la región con multitudes y palabras, no con armas.
"Cuando los pueblos se juntan no hay misil que aguante."
Sentenció el Mandatario en la II Cumbre de los Pueblos del Caribe.