Historias de Terminales Medellín: El Viaje que le Cambió la Vida a María Camila

Escrito el 25/02/2026
Prado Virtual


Alcaldía de Medellín


¿Quién no tiene una historia de vida ligada a una terminal de transporte? Para María Camila Salazar, comunicadora social de 34 años, Terminales Medellín no es solo un punto de paso, es parte de su ADN. Y es que su abuelo, Samuel Antonio Salazar Herrera, fue nada más y nada menos que uno de los fundadores de la Cooperativa Antioqueña de Transportadores (Copatra) en 1964.

Desde chiquita, Camila creció entre buses y maletas, y aprendió que viajar es mucho más que moverse de un lado a otro. "Es una forma de mirar la vida con ojos nuevos", dice con una sonrisa. Pero también aprendió una lección que no olvida: la importancia de viajar legal y seguro.

Esa enseñanza le llegó de la manera más dura. Un día, con afán por llegar a Santa Marta, aceptó el "playeo", esa oferta ilegal por fuera de la Terminal que promete rapidez y plata barata. El resultado: un viaje de 17 horas que se convirtió en una odisea de casi 24, con paradas inesperadas y cero respaldo. "Cuando se viaja por fuera de lo legal, no solo se arriesgan tiempo y comodidad, también se pierde la seguridad", reflexiona.

Pero no todo es lección dura. Camila también guarda con amor el recuerdo de un viaje improvisado el 31 de diciembre de 2020, en plena pandemia. Llegó a la Terminal del Norte sin saber a dónde ir, y terminó en Guatapé, donde se reencontró con ella misma. "Viajar sola es una forma de confiar en uno mismo", cuenta.

Hoy, cuando ella forma parte de los más de 21 millones de viajeros que cada año pasan por Terminales Medellín, lo hace con la certeza de que su abuelo sembró algo más grande que una empresa: un legado de legalidad, seguridad y amor por el transporte.


"Viajar desde la Terminal es viajar con paz mental. Uno sabe que todo está en regla, que el camino es seguro"

Afirma María Camila Salazar.